Día 13. Un día de mala suerte (Escritober 2020)
El Behitán rugió. Los soldados de Grond y Lug habían decidido que no merecía la pena luchar por sus reinas y, ante la visión aterradora de aquella bestia, huían despavoridos mientras intentaban esquivar los ataques del armamento de Oseane y los Cinco Tritones, que tenían como misión aniquilar a todo lo que estuviera a su alcance. Hidoi, transformada en aquel monstruo, rugió con más fuerza, haciendo que el agua del Mar Dagmat se congelase. Daba pasos que hacían que todo el reino temblase. Aharde notaba cómo el suelo de palacio vibraba mientras, llorando, miraba la destrucción que su hermana había causado a la tierra de Boek. Todo esto era porque ella había decidido abdicar el trono, sin pensar ni un solo segundo en las consecuencias. Sabía que, si sobrevivía aquella guerra, los remordimientos le perseguirían por el resto de su vida. Jamás hubiera querido que sus tropas y los habitantes de Grond sufrieran ningún tipo de daño, pero a la vez...