Día 12. Estación favorita (Escritober 2020)
Hidoi recordaba cómo Cora siempre recalcaba lo mucho que le gustaba el verano. Según ella, era le época perfecta para volar sobre todo Boek y visitar todos los lugares que aquella tierra tenía por ofrecer. Recordaba la manera en la que las alas de Cora aparecían y desaparecían en su espalda, cuando ella decidía sacarlas para surcar los cielos u ocultarlas para poder estar más cómoda sobre tierra firme.
Estaba tumbada sobre su mullida cama, viendo cómo el sol resplandecía en la superficie del agua. Recordaba aquel día que Cora, agarrándola entre sus brazos, la llevó a volar por las alturas del reino de Lug. Fue la vez que más feliz se sintió en su vida. El sol pegaba pegaba sobre su rostro, mientras que la brisa acariciaba su cabello y el de Cora. Miró a su novia y la vio brillando. Siempre olvidaba que, cuando vuelan, los ángeles brillan si entran en contacto con los rayos de sol. Fue la vez que más guapa vio a Cora, y en ese momento supo que estaría enamorada por el resto de sus días de ella.
Ahora, ocho años habían pasado, y era hora de que Hidoi, reina de Oseane y futura reina de Boek, vengase la muerte de su novia y la madre de su difunta hija. Hidoi debía enfrentarse a la culpable de la muerte de Cora.
Una lágrima, más espesa de lo normal, recorrió la mejilla de Hidoi. La reina la tocó y miró sus dedos. Los tenía negros, estaba llorando lágrimas negras. Eso significaba que era hora. Su alma estaba muerta, así que era el momento de comenzar su venganza.
Hidoi debía asesinar a Aperia. Hidoi tenía que quedarse con el trono.

Comentarios
Publicar un comentario