Día 8. Leyenda (Escritober 2020)
Tau estaba tirado sobre su cama, que estaba deshecha. Una almohada había caído sobre la alfombra, mientras que la otra se encontraba en el lugar de los pies de la cama. El hijo de Aharde tenía su cabeza apoyada sobre esta última, mientras que, con los brazos extendidos, sujetaba el libro que le había regalado a la abuela de su madre tras su última aventura. El libro, que estaba firmado a nombre de Monaco, fue el que aquel viejo bladsy le había entregado como regalo para Uvrou. Estaba intentando leer aquel libro de todas las maneras posibles. Empezó de forma normal, pero no entendía las palabras. Decidió leer las palabras al revés, pero seguía sin entenderlas. No era el idioma que se hablaba actualmente en Boek, pero se negaba a darse por vencido. —¡Uvrou! —gritó Tau. La anciana, que estaba tomándose un té en la sala que precedía a la habitación del príncipe, escuchó el grito e inmediatament...